Cada mesa tiene su código. El cliente lo escanea con la cámara de su teléfono, ve el menú y manda su pedido — que te llega al comandero para confirmar. Imprime esta hoja y pega un QR en cada mesa.
Un solo link para tu página web, redes o para mandarlo por correo. El cliente ve el menú con fotos y ofertas, pide para llevar (o marca su mesa) y paga en el restaurante.